3 simples, pero efectivos, pasos para dejar de procrastinar

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¡Hola! Aquí Pauline de nuevo.

Espero que estés terminando bien la semana.

Hoy quiero compartir contigo algo que he podido mejorar sólo con pequeños cambios de hábitos.

La mala costumbre de procrastinar

Muchos de nosotros hemos sido, o aún somos, procrastinadores de alguna manera, algunos en mayor o menor medida que otros. Y es que no es lo mismo el tiempo que usamos para descansar o “desconectarnos” de nuestra rutina diaria, que el tiempo que usamos (o perdemos) con cualquier excusa para aplazar las cosas que tenemos que hacer, y que finalmente retrasan todos nuestros objetivos. Muchas veces postergamos las cosas importantes, porque nuestra mente se distrae en cosas más placenteras momentáneamente y así va pasando el tiempo y nuestra productividad se ve cada más más comprometida.

Es un comportamiento bastante normal en las personas, lo mejor que podemos hacer es reconocerlo y, si queremos, hacer algo al respecto. Y eso es lo bueno, que hay técnicas sencillas que podemos usar para focalizarnos y ser cada vez más productivos, y por consiguiente, tener más tiempo de calidad disponible para otras cosas, o para descansar (pero un descanso de calidad, con la mente tranquila de que ya cumplimos con lo que debíamos).

La mente se puede disciplinar y la podemos entrenar para focalizarse. Estos consejos seguro te pueden ayudar tanto como a mí.

Si reconoces pensamientos como “cuando esté más preparado, lo haré”, “esta semana ya casi termina, mejor comienzo la semana que viene con todo y me pongo a entrenar y a comer saludable”, “estoy esperando mi mejor momento para encarar ese proyecto del que llevo tiempo hablando”, “no sé en qué se me fue el día, mañana trataré de aprovecharlo mejor”, y así podría seguir, es que de alguna manera estás procrastinando.

Me siento identificado, ¿y ahora, qué?

Estos métodos te ayudarán a cambiar esos comportamientos, a tomar el control de tus decisiones, y por consiguiente, de tus acciones.

1 - Divide el queque

Suena gracioso, pero es bien gráfico. Así como divides el queque en varias porciones antes de comerlo, divide tus objetivos antes de afrontarlos. Si tienes una meta, divídela en pequeños objetivos, ya que se hará más llevadero y te irás motivando en el camino. Si quieres hacer un curso nuevo, plantéate objetivos y ve cumpliendo con ellos. Si quieres empezar a leer más, puedes ponerte como objetivo leer 20 minutos al día y verás que en un año terminas todos los libros que tienes ahí guardados. Lo mismo puedes hacer con cualquiera de tus metas. Es gratificante ver el progreso, y con la constancia puedes llegar muy lejos. Imagínate que te inscribes en el gimnasio y fuiste una vez, estuviste 2 horas, y vuelves a la semana, o peor aún, no vuelves más. Pero ahora, ponte en esta situación: te levantas por la mañana, antes de hacer cualquier cosa, haces algún entrenamiento de sólo 20 minutos, todos los días. ¿Con qué situación crees que llegarás más lejos con tu meta?

Para esto, una buena estrategia es que todas las noches antes de irte a dormir, repases tus objetivos y los organices para el día siguiente. Puedes anotarlos en un cuaderno, y ponerte alarmas en el celular para ir cumpliéndolos. Esto me ha resultado muy efectivo. Así, de a un día a la vez, verás al terminar la semana cuánto avanzaste.

2 - Elimina tus distracciones

Esta es la parte más difícil, seamos sinceros. Y es que con tantas cosas que tenemos a mano al mismo tiempo, es muy difícil enfocarnos. La mente tiene una tendencia natural hacia las cosas que le resultan placenteras. Pero volvemos a lo mismo, la mente se puede entrenar, y tú la puedes entrenar para que encuentre placer en cosas productivas. Lo único que tienes que hacer es imaginar los beneficios que te aportará en el futuro estas actividades productivas. Al final de todo, la sensación de no estar dando tu máximo, o no estar cumpliendo contigo mismo, es como una carga que llevamos. Será difícil al principio, pero se puede.

Hay una frase que no sé si es de Elon Musk, o si simplemente él la hizo conocida, que dice “Si te das 30 días para limpiar tu casa, te llevará 30 días. Pero si te das 3 horas, tardarás 3 horas. Lo mismo se aplica a tus objetivos, ambiciones y planes”. Definitivamente para pensarlo.

3 - Utiliza la regla del 5, 4, 3, 2... 1.

Esto es bien sencillo. Consta de utilizar una cuenta regresiva antes de realizar la actividad que tienes que hacer para no terminar postergándola. Por ejemplo, pusiste tu alarma para cumplir con tus 20 minutos de entrenamiento y la apagas pensando que te da lata hacerlo hoy. En ese momento, sin pensarlo demasiado, haces tu cuenta regresiva en tu mente, y te paras a hacer esa actividad. Así, sin pensarlo, aunque no tengas ganas. Al principio te podrá resultar ridículo, pero después terminarás haciendo las cosas sin la necesidad de la cuenta regresiva.

Con estas 3 simples estrategias, créeme que dejarás de procrastinar, te lo digo por experiencia.

Ojalá te sirvan tanto como a mí, y cuéntame si las empiezas a usar o si ya lo tenías integrado en tu personalidad. ¡Te leo!

 Hasta la próxima.

 

3 comentarios

  • Publicado en por Gonzalo Rojas
    Hay días que me enfoco más y otros menos, pero antes era peor, sin dudas también pondré en práctica esto. Gracias Pauline siempre te leo.
  • Publicado en por Pamela
    Lo pondré en práctica, es una de mis principales metas para este año, ir concretando más cosas.
  • Publicado en por Fede

    Gracias por los consejos, los voy a seguir, soy una persona que procrastina mucho. Muy buena nota.

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