Cómo pagar tus deudas sin tener la necesidad de ganar más dinero

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Hola, aquí Pauline de nuevo. ¡Espero que comiences una buena semana!

Hoy quiero hablarte de algo que, si bien no es agradable pensar en ello, nos preocupa a todos (o casi todos) los chilenos. Las cifras dicen que 3 de cada 4 hogares chilenos tienen algún tipo de deuda. Y peor aún que, en promedio, debemos 7 de cada 10 pesos que recibimos. Nada alentador, verdad?

Estos datos nos han posicionado en el ranking del país con los habitantes más endeudados de toda Sudamérica. Algo que por supuesto empeoró con la llegada de la pandemia, pero para ser honestos, ya era así antes. Las deudas para nosotros han sido desde hace años nuestra propia pandemia, y algo de lo que parece que nos es difícil salir.

Sin ahondar mucho en el origen y el por qué de esta situación, lo que vengo a proponerte es tomar cartas en el asunto y copiar sistemas que han utilizado muchas personas en el mundo para poder salir de esas deudas, y vivir más tranquilo. Sé que puede parecer difícil, porque hasta nos hemos acostumbrado a vivir endeudados, con cuotas de todo tipo de cosas para pagar, pero se puede cambiar la situación. Aquí te cuento cómo.

Primer paso: identificar una por una todas tus deudas.

Toma papel y lápiz y anota todas las cosas que debes. Incluye préstamos, créditos, deudas en tarjetas de crédito, deudas que tengas con personas, absolutamente todo. Luego, ordénalas de menor a mayor. En esto no tengas en cuenta lo “urgente” de esas deudas, sólo ordénalas de menor monto a mayor monto. Si es un crédito, debes anotar el total de la deuda, y en lo posible cuánto de esto pertenece al capital y cuánto a los intereses (ya te explicaré por qué).

Este ejercicio práctico también te servirá para graficar y visualizar muy claramente dónde estás parado.

Haz un listado de todos los gastos que puedas recortar.

Anota todos los gastos que puedas dejar de hacer y todas las cosas de las que puedas prescindir (incluso los cafés de Starbucks que tomas de vez en cuando). Pregúntate si realmente necesitas tener tantos canales de TV que nunca tienes tiempo de ver, o si podrías quedarte sólo con internet y usar Netflix. Elige un servicio de streaming y dale de baja al resto (para qué pagar Netflix, Disney+, Star+, Amazon Prime, si con suerte miras una serie en la semana). Puedes recortar las salidas a restaurantes, Spotify, y todo lo que honestamente consideres que puedes dejar de lado un tiempo. Y es importante pensar en esto: es temporal. Es algo que harás para cumplir una meta que es cancelar tus deudas.

Cuando termines este listado, te darás cuenta que seguro tienes dinero del que puedes disponer, aunque te parezca poco en comparación con el monto de las deudas.

Aprende a negociar.

Esto es un factor clave: aprender a negociar. No le negocies a tu familiar que te prestó dinero, pero sí puedes negociar con los bancos o las instituciones financieras. Te sorprenderías la cantidad de personas que lo hacen y tienen éxito en la reducción de intereses o, incluso, en el capital de la deuda. Para el banco no es negocio quedarse con una deuda, sobretodo si llevas tiempo sin pagar. Acércate a ellos y plantéales tu voluntad de cancelar pero sé sincero con lo que puedes afrontar por mes. Seguramente ellos ya tengan un plan para ofrecerte, porque es una ocpión que ellos ya barajan. Con esto tendrás un nuevo panorama de tu deuda.

Empieza por lo más pequeño y ve escalonando hacia arriba.

Quítate de encima la deuda más pequeña. Cuando acabes con esa, continúa con la siguiente, y así hasta llegar a la deuda mayor.

Pero aquí hay un pequeño truco. Lo que destines para pagar cada vez más. Por ejemplo: para la primera deuda destinaste $100.000 por mes, para la siguiente deuda destinarás $120.000 por mes.

Con esto te demostrarás a ti mismo dos cosas:

-Puedes cumplir con tus compromisos.

-Puedes lograrlo cada vez más rápido.

Y créeme, si hay tantas personas que lo han podido hacer, seguro que tú también. Yo en lo personal ya lo puse a prueba hace un tiempo y me ha funcionado, por eso te lo recomiendo.

No vuelvas a repetir la historia.

Suena muy obvio decirlo, pero por si acaso, no vuelvas a caer en deudas. A menos que sea una urgencia, no gastes en cosas que requieran un crédito para poder adquirirlas, porque si no volverás al mismo punto de partida y vivirás siempre preocupado.

Para esto hazte algunas preguntas antes de gastar:

¿Realmente necesito comprar esto?

¿Realmente necesito comprar esto hoy?

¿Cómo sobreviví hasta aquí sin esto?

¿Hay otra opción más económica con la que pueda reemplazar esta compra?

Olvídate de las compras en cualquier cosa en 24 cómodas cuotas de $2.990 (te sonará conocido) porque nunca saldrás de esa situación si sigues así. 

Realmente espero que te sirva esta información, ya que para ninguno de nosotros es agradable vivir preocupado por las deudas. Pero es bueno saber que muchísimas personas han podido salir de ese círculo vicioso y vivir mejor de alguna manera. Y bueno, si hay algo que puedas hacer para sumar ingresos como hacer horas extras, vender cosas de tu casas que ya no uses o lo que sea, todo suma y te ayudará a llegar más rápido a tu meta.

Que tengas mucho éxito!

Hasta la próxima.

 

1 comentario

  • Publicado en por Ana Linares
    Muy buena estrategia: sencilla y muy bien explicada. La probaré. Muchas gracias de nuevo.

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